Terapia activa
La terapia activa es un enfoque de la fisioterapia en el que la persona participa de manera consciente y voluntaria en su recuperación. En lugar de recibir únicamente técnicas pasivas, el paciente realiza ejercicios, movimientos y actividades específicas que favorecen la mejora de su función física.
Los beneficios que aporta la terapia activa son:
- Mejora la fuerza, la movilidad y la resistencia
- Reduce el dolor y previene recaídas
- Favorece la recuperación funcional en lesiones musculoesqueléticas
- Aumenta la autonomía y la capacidad para realizar actividades diarias
- Potencia la conciencia corporal y la postura
El trabajo en consulta consta de:
- Ejercicios personalizados según la lesión o necesidad
- Entrenamiento de control motor y estabilidad
- Trabajo de movilidad, fuerza y reeducación del movimiento
- Actividades progresivas que se adaptan al ritmo del paciente
- Educación para integrar los avances en la vida diaria